29 agosto 2010

De como perdí 4 kilos en tres días

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Comenzaba a mitigar el calor. Había sido un buen día y me detuve a beber en una fuente.

Es maravilloso beber cuando tienes sed. Se siente vivo y agradecido. Todo encaja y el mundo resulta perfecto. Bebí sin prisa pero sin pausa el agua fresca. Clara. Una vez saciado, me alejé de la fuente y observé que está construida sobre una graciosa plataforma de piedra. Pensando en mis vagos conocimientos de arquitectura sentí como el precioso líquido se extendía por mi cuerpo. La fuente tenía un friso. ¡Que maravilla de friso! - Me dije- Este daba término al gracioso tejado. ¡Que gracioso ese tejado! -me dije, disfrutando del sosiego- Sobre el tejado había un letrero escrito en cuidadosa caligrafía: "Agua no potable".

14 agosto 2010

Montando

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Han hecho falta 30 años y los super-ordenadores de Google para deducir que el cubo de Rubik puede resolverse en 20 movimientos. Y eso que el cubo es algo aparentemente simple. Montar una película es algo similar convertir 4682 tomas de vídeo multiplicadas con sus variaciones posibles con el sonido en algo vivo. En una historia. ¿Cuantos movimientos son precisos para montar una película? La cuestión no es matemática, es eminentemente creativa. Por eso creo que un director tiene que poder montar sus películas o controlar ese proceso en la medida de lo posible.

Para Eisenstéin, principal introductor de la teoría del montaje, la edición no era un simple método utilizado para enlazar escenas, sino un medio capaz de manipular las emociones de su audiencia. Eisenstéin no utilizaba actores profesionales para sus películas. Sus narrativas evitaban el individualismo y, en cambio, iban dirigidas a cuestiones más amplias de la sociedad, especialmente a conflictos de clases. Sus actores eran por lo usual personas sin entrenamiento en el campo dramático, tomadas de ámbitos sociales adecuados para cada papel.